En la noche del 30 de mayo pasado, en el Kaseya Center de Miami, Gente de Zona abrió con «Háblame de Miami». No es un detalle menor. Elegir esa canción —un guiño explícito a la ciudad que los recibe— delante de un público que en su mayoría viene precisamente de allí, de Cuba o de su diáspora, es un gesto calculado con la precisión de quien lleva décadas leyendo a su audiencia. Lo que vino después —«Bailando», «La gozadera», «Yo quiero»— confirmó que el dúo no tiene intención de sorprender a nadie en el sentido convencional. Su estrategia es otra: la contundencia de lo que ya funciona, ejecutado sin fisuras.
Lo que el setlist de Miami revela sobre el estado actual del dúo
Hay algo revelador en la arquitectura de ese show de Miami. Alexander Delgado y Randy Malcom escogieron «Se le pasa» como parte del cuerpo central de la noche, una inclusión que ancla el repertorio más allá de los himnos masivos. No fue un concierto de nostalgia ni una demostración de músculo comercial puro. Fue, más bien, la presentación de un dúo que sabe exactamente qué disco llevar al escenario y cuál dejar en casa.
Con REPARTO BY GENTE DE ZONA (2025) y Demasiado (2024) todavía en circulación activa, la pregunta sobre cómo integran material nuevo con los clásicos que definieron el cubatón en España es legítima. La respuesta, al menos por lo visto esta temporada, parece inclinarse hacia los temas que el público canta sin avisar.
Abrir con «Háblame de Miami» en Miami no es nostalgia: es táctica. Gente de Zona lleva veintiséis años aprendiendo a leer la sala antes de entrar.
Una geografía española con su propia lógica
El recorrido peninsular de este verano es más coherente de lo que parece a primera vista. Murcia, Granada, Sanxenxo, Águeda —ya visitadas en los primeros días de julio— forman un arco que une el sur atlántico con el noroeste y Portugal. Ahora, lo que queda de la gira se concentra en Andalucía y en un punto de la meseta que rompe la lógica costera: Quintanar de la Orden.
Que Gente de Zona actúe en plazas de toros —como hicieron en Granada y Murcia— tiene una carga simbólica que no conviene ignorar. Son espacios diseñados para la congregación, para el espectáculo que envuelve. El cubatón en un coso taurino andaluz es, de algún modo, la prueba de que ciertos géneros han dejado de pedir permiso para ocupar los espacios de mayor tradición.
Las fechas que quedan: de Úbeda a Quintanar de la Orden
Lo que resta de la gira española discurre por territorios con perfiles de público muy distintos. Úbeda, ciudad patrimonio de la Humanidad, recibe hoy mismo al dúo. Conil de la Frontera y Roquetas de Mar son escenario de verano costero, con toda la densidad turística que eso implica. Marbella añade otro estrato. Y Quintanar de la Orden —un municipio de La Mancha que no figura en los circuitos habituales del reggaeton internacional— es la fecha más interesante de leer: habla de una penetración en mercados locales que pocas apuestas de este género logran.
- →Vie, 10 de julio de 2026 — Úbeda cuenta atrás
- →Sáb, 1 de agosto de 2026 — Conil de la Frontera cuenta atrás
- →Mar, 4 de agosto de 2026 — Roquetas de Mar cuenta atrás
- →Mié, 5 de agosto de 2026 — Marbella cuenta atrás
- →Vie, 7 de agosto de 2026 — Quintanar de la Orden cuenta atrás
Las entradas para el primer tramo están disponibles: Comprar entradas.
Por qué Gente de Zona sigue siendo una conversación pendiente en España
El cubatón —ese cruce entre reggaeton y los ritmos más profundos de la música cubana que Delgado y Randy Malcom han defendido desde Alamar— nunca ha tenido en España el reconocimiento crítico que le corresponde. Se lo consume con entusiasmo, pero rara vez se lo analiza. Esta gira es una oportunidad para hacerlo. De menor a mayor (2022), Demasiado (2024) y el reciente REPARTO BY GENTE DE ZONA (2025) forman un arco discográfico que merece escucharse en contexto, no solo bailarse.
Lo que el dúo construyó desde los barrios de La Habana —Alamar, Guanabacoa, Regla— tiene una raíz geográfica y social que sus shows en España raramente explicitan, pero que está en cada acento, en cada síncopa. Cuando suene «La gozadera» en Marbella o en Quintanar de la Orden, valdrá la pena recordar de dónde viene ese ritmo.